Reforzamos los Pensamientos

Hacemos una mezcla de morado, negro y púrpura en pequeña cantidad, cargamos el pincel Raphael nº6 con esa mezcla y empezamos a retocar la parte superior del ramo, en los pétalos del pensamiento que están más escondidos, pintamos y peinamos enseguida, sin acumular color, los pétalos más oscuros son los que se añade un poco de negro, y los pétalos más claros son pintados con la mezcla de púrpura y rosa.

Con el pincel limpio y seco de poney peinamos para suavizar las irregularidades.

Cargamos un pincel redondo con un poco de marrón y hacemos el centro de los pensamientos. Enseguida limpiamos ese mismo pincel y lo volvemos a cargar con amarillo y pintamos el centro de la flor con pinceladas ligeras. Nuevamente con el mismo pincel lo cargamos con un poco de negro y pasamos a pintar las rayas negras típicas de los centros de los pensamientos.

Cargamos el pincel Raphael nº6 con una mezcla de púrpura y morado y retocamos el siguiente pensamiento de la misma manera que el anterior, teniendo siempre el cuidado de no acumular el color. Si eso ocurre, se puede difuminar y aligerar peinando y estirando el color con el pincel seco y limpio de pelo de oreja de poney.

El tercer pensamiento y el más importante del ramo es el más claro. Significa que los colores se pintan con más suavidad y cuidado.

Cargamos un pincel redondo con un poco de morado y reforzamos los pliegues de la parte superior del pensamiento. Limpiamos y acondicionamos el pincel Raphael y lo volvemos a cargar, esta vez con amarillo, y pasamos a pintar los pétalos centrales con ese color.

El pétalo que tiene la gota de agua tiene que estar muy limpio. Con una mezcla de morado y púrpura, cargamos el pincel Raphael nº6 y pintamos la parte inferior del pétalo central utilizando las esquinas del pincel. Peinamos con el pincel seco y limpio de oreja de poney con mucha delicadeza, suavizando las líneas irregulares.

Con la goma de sacar las luces, redibujamos la parte inferior del pensamiento para darle más luz y naturalidad.

Con un pincel redondo nº2 cargamos un poco de marrón, y pintamos el centro del pensamiento. Enseguida lo peinamos con el pincel redondo de pelo de oreja de poney. Observación: Estos pinceles deben estar siempre muy limpios, porque de lo contrario no funcionarían. Se lavan con agua tibia y jabón neutro.